En primer lugar unas elecciones al gobierno en España que no pasaron por ser poco reñidas, si no de las más igualadas de nuestra historia. Al final ganó quien tenía que ganar, ¿o no? Ya se verá, nos quedan tres años y no corren buenos tiempos. Poco después llegó el turno de la Eurocopa de fútbol, deporte que no me entusiasma lo más mínimo, pero que por contra levanta grandes pasiones, y que esta vez fue diferente, España ganó, y jugó bien. Le siguieron unas olimpiadas tiznadas de ese encanto, de esa fascinación y de esa magia que nos causa el mundo asiático. ¡Y qué olimpiadas! La ceremonia de inauguración será la más espectacular por muchos años, si es que se supera. El final de las olimpiadas puede que sea recordado como ese casi que nos hizo a todos levantarnos de nuestros asientos cuando los chicos del baloncesto se enfrentaron a los más grandes y casi les derrotaron. Pero, por si el año no estaba ya repleto de acontecimientos importantes e inolvidables, se podría decir que se ha cerrado con las elecciones a la presidencia de Estados Unidos más sonadas y sorprendentes de la historia. Por fin un hombre de raza negra, Barack Obama, ha sido elegido como presidente de uno de los países más importantes, si no el que más, a la par que de los más racistas. Y no solamente le han votado los norteamericanos sino que ha sido una elección global, en la que todos hemos votado moralmente y de corazón, con el puño cerrado alrededor de la esperanza, de la esperanza puesta en un cambio en el orden mundial a mejor.
¿Qué decir de la crisis? Que aún tendremos tiempo para hablar, pues tiempo le queda. He preferido recordar las cosas felices o interesantes.
2 comentarios:
Qué síntesis, que énfasis ... me has sorprendido macho ... Un abrazo desde las Galias Sarkozistas :P
esta chevere tu blog...
segui posteando...
ahi te dejo para que lo cheques:
www.tumentepoderosa.blogspot.com
fer
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